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Biblia políglota complutense

La Biblia políglota complutense es el nombre que recibe la primera edición políglota de una Biblia completa. Iniciada y financiada por el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros (1436-1517), e impresa por Arnao Guillén de Brocar, 

 

Incluye las primeras ediciones del Nuevo Testamento en griego, la Septuaginta y el Targum Onkelos. 

 

De las 600 copias publicadas, solo se sabe de la supervivencia de 123.

 

Estructura y contenido

Consta de seis o siete volúmenes que muestran en columnas o textos paralelos el Antiguo Testamento en hebreo, arameo (Targum), griego (Septuaginta) y latín (Vulgata), y el Nuevo Testamento en griego y latín.I

 

Importancia histórica

Representa una de las cumbres del humanismo renacentista y de la historia de la imprenta por su gran calidad filológica y tipográfica.Edición y tirada: Se imprimieron alrededor de 600 ejemplares en el taller de Arnao Guillén de Brocar, aunque no se pusieron a la venta hasta 1520 tras recibir la autorización del papa León X.

 

Publicación de la biblia completa en 1520.

 

El nacimiento de la imprenta en la década de 1450 se aprovechó enseguida para la publicación de la Biblia. Con grandes gastos personales, el cardenal Cisneros compró muchos manuscritos e invitó a los mejores teólogos de la época para trabajar sobre la ambiciosa tarea de compilar una enorme y completa Biblia políglota para «reavivar el decaído estudio de las Sagradas Escrituras». Los estudiosos se encontraron en Alcalá de Henares (en latín, Complutum), en la universidad fundada por Cisneros, la Complutense. Los trabajos comenzaron en 1502 bajo la dirección de Diego López de Zúñiga y se continuaron durante 15 años.

 

Tanto los traductores como los estudiosos precisaban de una Biblia en los idiomas originales y una traducción latina mejorada. Así que en 1502 el cardenal Jiménez de Cisneros, político y consejero espiritual de la reina Isabel I de Castilla, decidió satisfacer estas necesidades con una sola publicación. Esta histórica herramienta de traducción llegó a conocerse como la Políglota complutense. 

 

Cisneros aspiraba a lograr una Biblia políglota, o plurilingüe, que contara con el mejor texto hebreo, griego y latín, incluidas algunas partes en arameo. En ella participaron, entre otros, los conversos Alonso de Alcalá, Pablo Coronel y Alfonso de Zamora, que se encargarían de la parte hebrea y aramea. La parte griega la trabajaron el cretense Demetrio Ducas y Hernán Núñez de Toledo (el Pinciano). Antonio de Nebrija recibió el encargo de revisar la Vulgata, texto latino de San Jerónimo, pero pronto abandonó la tarea por defender un criterio de reconstrucción textual contrario al escrupuloso respeto a los manuscritos antiguos que exigía el Cardenal Cisneros. En todo caso, dado que el arte de la impresión se hallaba en sus inicios, marcaría un hito en su historia la consecución de esta empresa.

 

El Nuevo Testamento se completó e imprimió en 1514, pero su publicación se retrasó mientras se trabajaba en el Antiguo Testamento, para que se pudiera publicar ambas partes juntas como una sola obra. Entretanto, rumores del trabajo de la Complutense llegaron hasta Erasmo en Róterdam, que produjo y editó su propia edición del Nuevo Testamento en griego. Erasmo obtuvo un privilegio exclusivo de 4 años de publicación del emperador Maximiliano I de Habsburgo y del papa León X en 1516. El texto de Erasmo fue conocido como el Textus Receptus y ediciones posteriores sirvieron de base del Nuevo Testamento de la Biblia del Rey Jacobo.

 

El Antiguo Testamento Complutense se imprimió entre enero de 1514 y julio de 1517, pero debido al privilegio exclusivo de Erasmo, la distribución de la Complutense se retrasó hasta que el papa León X la sancionó en 1520.[2][3] Se cree que no fue ampliamente distribuida hasta 1522. El cardenal Cisneros murió en noviembre de 1517, cuatro meses después de terminada la Biblia, y nunca la vio publicada.

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